¿Qué es la contaminación lumínica? (El caso DS43)

¿Qué es la Contaminación Lumínica?

Se trata de un problema que afecta principalmente a las ciudades y se produce cuando se aumenta el nivel de luz en el ambiente nocturno, producto de iluminación artificial. Esto se genera cuando la luz no es eficientemente dirigida para iluminar el suelo o las construcciones, sino que se dispersa hacia el cielo, afectando la posibilidad de ver las estrellas y el cielo nocturno. Este tipo de contaminación tiene impactos negativos, tanto para la observación astronómica, como para la salud de las personas y la biodiversidad.

Es un problema global, que afecta en especial a las ciudades, pero no de manera exclusiva. Es también uno de los principales factores que amenazan la calidad para la observación astronómica de los cielos del norte del país.

La contaminación lumínica tiene como manifestación más evidente el aumento del brillo del cielo nocturno, por reflexión y difusión de la luz artificial en los gases y en las partículas del aire urbano, de forma que se disminuye la visibilidad de las estrellas y demás objetos celestes.

La manifestación más clara de la contaminación lumínica es el brillo o halo luminoso en el cielo, debido a la dispersión (sky glow), que sumado al rango espectral y a su intensidad, puede generar diversos impactos que incluyen a la biodiversidad, la calidad de vida y la salud de las personas y también el desarrollo sostenible.

La contaminación lumínica involucra siempre un desperdicio de luz, ya sea porque:

  • No se ilumina el objetivo: suelo, construcción, etc. y por ello la luz se escapa o dispersa al horizonte o al cielo directamente.
  • Se ocupa en momentos innecesarios o en la cantidad innecesaria.
  • Se emite en un espectro no útil para la visión humana, pero que afecta a otros seres vivos o actividades como la observación astronómica.

Contaminación lumínica en la zona norte

Las condiciones privilegiadas para la observación astronómica de la zona norte de Chile se ven cada vez más en riesgo, debido al crecimiento urbano de las ciudades cercanas a los observatorios. Ante la presencia de líneas de emisión de fuentes de luz artificial, los observatorios requieren más tiempo de exposición para realizar espectroscopia 8 de objetos tenues.

Si bien desde fines de los años 90 el país ha buscado proteger la calidad de los cielos mediante regulaciones a las emisiones, así como mediante directrices sobre instalaciones de luminarias de exterior, ha sido necesario aumentar dichas exigencias normativas, a fin de asegurar el cuidado de este patrimonio.

PROTECCIÓN DE LOS CIELOS

La importancia que tiene la observación astronómica para el avance científico ha relevado a un primer plano los lugares que aún cuentan con las condiciones para desarrollar este trabajo.

En este contexto, en la conferencia de contaminación lumínica del año 2007 realizada en La Palma, España, surgió la idea por parte de la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés), de postular los sitios astronómicos como Patrimonio de la Humanidad. Ello, ante la imposibilidad de inscribir los “cielos” para la observación astronómica como parte de dicho patrimonio.

Posteriormente, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en su 34ª reunión celebrada Brasilia (Brasil 2010), aprobó el estudio sobre los Sitios Patrimonio de la Astronomía y Arqueoastronomía, elaborado en el marco del Año Internacional de la Astronomía 2009. Dicho estudio identifica ciertos lugares del mundo como patrimonio astronómico, entre los cuales se encuentra el Norte de Chile, Canarias, Hawaii y Namibia, denominados como “Ventanas del Universo”.

En este contexto, la Unión Astronómica Internacional creó la Comisión de Patrimonio Mundial, mediante la cual se busca promover la protección de algunos de los más importantes lugares de observación astronómica. En agosto de 2015, durante la XXIX Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, se convocó a los países participantes a coordinar los esfuerzos para llevar adelante esta iniciativa. En dicha ocasión Chile anunció la creación de una mesa de trabajo “Ventanas al Universo”, como un punto focal de esta iniciativa internacional. Asimismo, durante la asamblea Chile fue elegido como Coordinador de la Red Mundial de Observatorios Astronómicos de Valor Patrimonial.

DS43. aka. Regulación de la Contaminación Lumínica (D.S.N°43/2012)

Desde 1998 Chile cuenta con una Norma de Emisión para la Regulación de la Contaminación Lumínica, que aplica a las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.

Con esta norma se busca evitar la emisión de luz hacia el cielo y promover la utilización de tecnologías que no emitan en el espectro no útil para el ojo humano y que obstaculiza la observación astronómica. En 2012 se promulgó la revisión de dicha norma a fin de establecer mayores exigencias, ampliar las fuentes reguladas e incluir nuevas tecnologías de iluminación (D.S.N°43/2012 MMA).

El D.S.N°43/2012 está vigente desde el 4 de mayo de 2014. Esta norma restringe la emisión de flujo radiante hacia el hemisferio superior, además de restringir ciertas emisiones espectrales de las lámparas, salvo aplicaciones puntuales que expresamente se indican.

Las fuentes emisoras son las lámparas, cualquiera sea su tecnología, que se instalen en luminarias, en proyectores o por sí solas, que se utilicen en lo que se denomina Alumbrado de Exteriores.

También se incluyen los avisos, letreros luminosos, proyectores u otros dispositivos de iluminación posibles de ser movidos mientras se operan, y otros similares. No se consideran como alumbrado de exteriores, por ejemplo, la iluminación producida por la combustión de gas natural u otros combustibles, la de los vehículos y las luces de emergencia necesarias para la seguridad pública.

Las fuentes reguladas (luminarias) deben tener una certificación, emitida por un laboratorio autorizado por la SEC.

Las fuentes instaladas a partir del 4 de mayo de 2014 deben cumplir inmediatamente las nuevas exigencias. Por su parte, las fuentes existentes antes de la entrada en vigencia de esta norma (es decir, que estaban instaladas antes del 4 de mayo de 2014), tienen un plazo de 5 años para iniciar el cumplimiento de la regulación, lo que significa que a partir del 4 de mayo de 2019 la norma será exigible para todas las fuentes reguladas en las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.

La fiscalización de la norma la realiza la Superintendencia del Medio Ambiente.

En el mundo

Suiza Y Francia apagan alumbrado público para alertar sobre contaminación lumínica

Municipios de Suiza y Francia, en la zona del Gran Ginebra, no encendieron sus alumbrados públicos y alrededor de 900.000 mil personas, tuvieron la oportunidad de volver a ver las estrellas y disfrutar del paisaje nocturno y su biodiversidad.

La iniciativa llamada la Noche es Bella, organizada por la Gran Ginebra, el Museo de Historia Natural de Ginebra, la Sociedad Astronómica de Ginebra y la Maison du Salève en Présilly, unió a 152 comunas de los Cantones de Ginebra, Vaud y de Francia. A esta iniciativa, adhirieron algunas empresas e instituciones privadas, las cuales apagaron luces de avisos luminosos u ornamentales, con el fin de contribuir en esta búsqueda de la noche y mostrar a la población el problema de la contaminación lumínica y sus impactos en el medio ambiente y en la salud de las personas.

Si bien la oscuridad no fue total, por la iluminación de tiendas, restaurantes y edificios, la falta de alumbrado público permitió despertar la reflexión sobre la cantidad de luz que ilumina la noche y poner en la discusión el problema de la contaminación lumínica.

 

Fuente original de Ministerio Medio Ambiente, Chile